La Plaza de España es la plaza más famosa de la ciudad de Roma. En el siglo XVII, esta plaza era considerada territorio español, ya que era la residencia del embajador de España ante la Santa Sede, y los intrusos se arriesgaban a ser obligados a alistarse en el ejército español. En siglos posteriores, debido a la gran cantidad de viajantes que inundaban la ciudad, la plaza se convirtió en el corazón del distrito hotelero de Roma. Una de las más notables obras de arte de la plaza es la fuente “della Barcaccia" (Barcaccia significa barco en mal estado) que representa el estado de la Iglesia como un barco que se está hundiendo. La fuente fue diseñada por Gian Lorenzo Bernini y Piero Bernini, su padre al que Gian Lorenzo superaría posteriormente en reconocimiento y fama. Se trata de una burla feroz a la corrupción de la corte del Papa; fue encargada por el papa Urbano VII. Dejando la fuente a tus espaldas, te encontraras la famosa escalinata, 135 escalones que unen la plaza con la “Trinità dei Monti”, una de las más famosas iglesias de Roma. La escalera fue diseñada por Francesco De Sanctus que combinó secciones rectas y curvas con terrazas. A la derecha de la escalinata se encuentra la casa donde Keats y Shelly cuando estaban en Roma, la entrada a la casa está justo al lado de la escalinata. Otros puntos remarcables de esta asombrosa plaza son el “Collegio di Propaganda Fide”, construido por los jesuitas en 1662, el último trabajo de Borromini, que se suicidó poco antes de acabarlo, y la “Colonna dell’Immacolata”, una columna romana con una estatua de la Santísima Virgen en la parte superior. En esta misma plaza, en 1984, abrió el primer McDonald’s de Roma, está justo junto al Collegio della Propaganda Fide.
